miércoles, 23 de febrero de 2011
El Gordillo: urgen soluciones (I)
lunes, 14 de febrero de 2011
Nos toman el pelo y encima se ríen
Asombrado me quedo cuando hoy yendo a trabajar leo en uno de los diarios gratuitos que reparten por la calle al módico precio de un “gracias”, una noticia que me produce una vergüenza y una indignación que empieza a colmar un vaso que está ya al borde del desborde.
El tema y la culpa es el manido, ajado y… coche ponemultas. Esto roza la desvergüenza y el satirismo irónico “punzante” de aquellos que nos gobiernan, que no solo hacen mal las cosas sino que se regodean de una manera infame de este mal hacer delante de nuestras “jetas”.
El titular es “Faltan policías para conducir en Sevilla el coche ponemultas”. Y uno se queda patidifuso, sin ganas de continuar leyendo un absurdo de verdades provenientes de proyectos mal realizados.
A ello le acompaña el subtítulo: “Solo una veintena de agentes de los 1.100 de la plantilla actual han hecho un curso oficial para manejar el coche”. Y yo digo, ¡pero coño! Si en mi empresa para cubrir una jornada de 24 horas se necesitan tres trabajadores a ocho horas, suponiendo que en vez de una veintena fueran uno más y si las matemáticas no me fallan (7 por 3 = 21) tengo para cubrir una semana entera sin repetir trabajador.
Este “divino” coche costó solamente 72.000 euros (12 millones de las antiguas pesetas), mismo precio que un Ferrari F360 Módena Coupe de 400 cv. Lo inauguraron hará poco más de 4 años y se ha pasado la mayor parte de este tiempo entre averías y parones varios. Por poner un ejemplo, el año pasado se pasó desde febrero hasta octubre en el dique seco, pero no por avería sino porque el contrato de renting suscrito entre el Ayuntamiento y la empresa propietaria caducó en febrero.
¿Y no les produce vergüenza que sus gobernantes cometan estas semejantes aberraciones? Y además, ¿han tardado cuatro años en darse cuenta que no hay personal suficiente para este coche (aunque yo creo que sí)?
Todo esto me asusta porque no puedo entender que después de cuatro años y numerosos inconvenientes, por lo visto ajenos a la mecánica, ni hayan rodado cabezas ni por contra se hayan pedido dimisiones. Y lo malo de todo esto es que si se piden justificaciones económicas de todo esto, estoy seguro que se han perdido por el camino, como ya me pasó personalmente cuando pedí ver la obra en un colegio público donde van mis hijos, y la respuesta fue que allí donde yo señalaba no existe ningún centro docente.
Y yo les pregunto: ¿Para cuándo una cabeza? ¿La quieren? Pues pídanla a gritos.
Javier Romo
lunes, 7 de febrero de 2011
Los peligros de la noche
Y es que es cierto, las personas que formamos parte de esta maravillosa ciudad, llamada Sevilla, encontramos anomalías o fallos diversos. Nosotros, los sevillanos (unos de adopción y otros de nacimiento), algunos queremos arreglar poco a poco esos fallos de nuestra querida Sevilla.
Uno de esos fallos apela a nuestra integridad física: los cruces poco iluminados. Cruces que hay por todo Sevilla y que comenzamos con uno en particular, el de Pino Montano hacia Valdezorras.
Y no, no estamos hablando de la periferia, estamos hablando de unas barriadas, Aeropuerto Viejo, Valdezorras, el Gordillo o incluso las casas pertenecientes al Camino de la Reina que están inmediatamente después del cruce este. En todas estas barriadas también viven sevillanos que han de cruzar por algún sitio la llamada “Supernorte”, técnicamente SE-20. Y lo cruzan por Pino Montano a la altura del maravilloso Parque de Miraflores, del que un día hablaremos.
Este cruce es un peligro por carecer de iluminación tanto para los vehículos como para los viandantes encima teniendo en cuenta que cuando el semáforo está en verde para el vehículo rodado, la mayoría de ellos no respetan el límite de velocidad.
Como se puede ver en las fotos que se acompañan se puede entender el riesgo del cual estamos hablando. Y lo malo de esto es que el Ayuntamiento actuará cuando ocurra algún trágico accidente. Y encima dirán un “hemos hecho esto para que no vuelva a ocurrir ninguna desgracia”.
Desde aquí, desde este humilde blog que hoy empieza su andadura y su travesía en intentar mejorar nuestro distrito, y con el único poder que tenemos que no es otro que ser leídos por aquellos que se interesan por la zona donde viven, instamos a la entidad competente a que tome la solución oportuna para que no ocurra ninguna desgracia.
No sabiendo si la solución es poner un paso elevado, más iluminación, un paso subterráneo (descartado por el canal). Aunque sin ser técnico, me atrevo a decir que la mejor solución es un grupo semafórico más visible y una mayor iluminación en la zona. Ya que un paso elevado tendría un costo algo elevado (valga la redundancia) para lo que ahora pueda haber en las arcas municipales.
Javier Romo